NÚMERO XIII
I.- EL MIEDO
Más de la mitad de su vida se le ha escapado entre los muros que ahora la aplastan y la sofocan.Quiere huir de aquella mazmorra, pero, ¿cómo hacerlo? El miedo de un golpe la pone en el mismo lugar que de manera lenta la consume. No tiene carcelero ni nadie que le impida darse a la fuga. Nadie se daría cuenta de su ausencia.
II.- EL PASADO
La casa que habita fue un pedazo del cielo que se habían prometido. Los besos, las infantiles sonrisas y los ladridos del perro cubrían los espacios. Caminos que abrazaban las idas y el manto de Nix que cubría el retorno. Las estancias crecían y se ampliaban junto con los hijos y sus necesidades. Prometo serte fiel, amarte, cuidarte y respetarte, en lo bueno y en lo malo, en la riqueza y en la pobreza, en la salud y en la enfermedad, todos los días de mi vida...todos los días de mi vida...todos los días de mi vida..¿cuál vida?
III.- EL SISMA
Está con otra mujer; le habla la enredada intuición y los mensajes plasmados en la brillante pantalla. No hay sorpresa, no era el primer eslabón de aquella cadena de infortunadas presencias. Está cansada. Rompería la cadena.
Quiero el divorcio. La negación se encoleriza, la cordura corre a esconderse, y al final, la inevitable ruptura. El olor de los escombros impregnan el espacio. Le dices a los niños que fue tu decisión. Una vida que se guarda en maletas con el corazón quebrantado. Despedida a puerta cerrada y las presas desbordadas.
IV.- EL DUELO
El mayor recibe sus regalos de Navidad con lágrimas de ausencia. Si quieres le llamo y le pido que regrese, le dice ella con los ojos anegados de culpa. ¡No! No lo hagas, esto tendrá que pasar.
La niña teje en el oscuro silencio una telaraña reforzada con encono. Se siente traicionada. No entiende, todavía, esas cosas de mujeres.
La casa se convierte en la realidad de lo que no pudo ser.
V.- EL PROCESO
Hace un tremendo esfuerzo por levantarse del fango. Ha decidido comerse el mundo y se atraganta con aquella lápida. Casi muere asfixiada.
Las primeras plumas se asoman presagiando altos vuelos; en tanto a ella se le van acumulando los daños.
VI.- LA CALMA
La respiración es cadenciosa, es el vaivén de un mar en calma.
Trabaja, crece, evoluciona y las nuevas arrugas se acoplan a su sonrisa.
Se arma de valor, quiere encontrar su rostro en otra mirada, no obstante, todo es efímero, son dientes de león que se esfuman ante sus sorpresivos ojos.
Las plumas van conformando fuertes alas.
VII.- LA CERTEZA
Toma conciencia de que puede dormir con un lado vacío de la cama. La edad la ha poseído, no hay exorcismo para el retorno.
La soledad deja de ser un trago amargo y se ha convertido en un bien preciado. A mis soledades voy, de mis soledades vengo; la traspasan las letras de Lope de Vega.
Un batir de alas de gran envergadura le arrancan el sueño con gran tempestad.
VIII.- EL VUELO
El rencor ha decidido que es hora de volar. Las alas están fuertes. Ya nada la mantiene en aquél lugar donde la felicidad le fue arrebatada. Arranca sus raíces con facilidad y esparce los restos en el vuelo. Se aleja con la promesa de un viaje sin retorno, sin mirar atrás.
IX.-LOS QUE QUEDAN
La Navidad decide quedarse un tiempo determinado. Ahora son dos, en una casa para cuatro. Se entienden, se acompañan. Ella hace el esfuerzo por mantener caliente y cuidado el nido. Por el momento no está lista para otro vuelo.
X.- LA REALIDAD
El amor llega como un huracán y arranca,sin conmiseración el último nido de su base. ¿Por qué no se había dado cuenta de las señales que presagiaban tormenta? No debe ni quiere retenerlo. Se queda atrapada entre los fríos muros de su anegada casa.
XI.- EL PRESENTE
La humedad le ha ido pudriendo las entrañas. Se siente miserable, se siente olvidada en aquel cementerio sin flores.
XII.- LA DECISIÓN
En un acto de humanidad, la casa le da un golpe de realidad, si no abandonas este lugar, en vida morirás. Tiene el derecho a olvidar así como ella ha sido olvidada. Toma fuerza de la indiferencia y se deshace de todo aquello que le impide continuar.
XIII.- EL FUTURO
Sale con sus maletas llenas de incertidumbre. Echa candado a la puerta y la tira por el río del olvido.
Comentarios
Publicar un comentario